La estrategia de la alcaldesa para frenar la epidemia de obesidad: El IEPS, un arma efectiva en la lucha contra los refrescos tóxicos.

La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo este viernes que el aumento del impuesto especial sobre refrescos y otros productos ricos en azúcar no tiene como objetivo principal recopilar más recursos para el Estado, sino más bien promover la salud pública y reducir los elevados índices de obesidad y diabetes que afectan al país. Según la mandataria, esta medida forma parte de una campaña integral impulsada por el Gobierno de México, en colaboración con la Secretaría de Salud, para informar a la ciudadanía sobre el impacto negativo del consumo excesivo de bebidas azucaradas y alimentos procesados.

Sheinbaum explicó que, en lugar de enfocarse en recaudar más dinero, el aumento del impuesto especial se centra en cambiar los hábitos alimenticios de la población. “El objetivo no es simplemente recopilar dinero, sino que las personas consuman menos”, recalificó la presidenta durante su conferencia de prensa.

La medida, según Sheinbaum, forma parte de un esfuerzo más amplio para promover estilos de vida saludables y combatir los problemas de obesidad y diabetes que afectan a miles de personas en México. La obesidad, por ejemplo, se ha convertido en una epidemia global, y México no es ajeno a esta tendencia. Según datos oficiales, más del 70% de la población adulta mexicana tiene sobrepeso o obesidad, lo que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes tipo 2.

La presidenta recordó que la salud pública es un tema crucial para cualquier gobierno, y que es fundamental abordarlo de manera efectiva. “Es importante que nos enfocamos en las políticas públicas que beneficien a la gente, y no solo nos preocupamos por el dinero”, sostuvo Sheinbaum.

Además, la presidenta destacó que la campaña contra el consumo excesivo de bebidas azucaradas y alimentos procesados no es una medida drástica, sino más bien un llamado a la responsabilidad individual. “No estamos hablando de prohibir las bebidas azucaradas o los alimentos chatarra, sino de informar a la gente sobre el efecto que puede tener su consumo excesivo”, explicó.

Sheinbaum también señaló que esta medida forma parte de un enfoque más amplio para mejorar la salud pública en México. “Estamos trabajando duro para abordar los problemas de salud pública, y este impuesto especial es solo una parte de ese esfuerzo”, sostuvo la presidenta.

En resumen, el aumento del impuesto especial sobre refrescos y otros productos ricos en azúcar no tiene como objetivo principal recopilar más recursos para el Estado, sino más bien promover la salud pública y reducir los elevados índices de obesidad y diabetes que afectan al país. La medida forma parte de una campaña integral impulsada por el Gobierno de México, en colaboración con la Secretaría de Salud, para informar a la ciudadanía sobre el impacto negativo del consumo excesivo de bebidas azucaradas y alimentos procesados.

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