En Gaza, el ciclo menstrual de miles de mujeres y niñas se convierte en un verdadero suplicio debido a la falta crónica de instalaciones sanitarias adecuadas, suministros y servicios médicos esenciales. Así lo advirtió Andrew Saberton, director ejecutivo adjunto del Fondo de Población (UNFPA), durante una rueda de prensa en Nueva York este miércoles.
Saberton había visitado Gaza la semana pasada, donde constató la situación desesperada en que viven las mujeres y niñas palestinas. “No estaba preparado para lo que vi”, admitió el ejecutivo, tras describir la devastación como un escenario de guerra. “La falta de condiciones sanitarias adecuadas es una realidad que afecta directamente a la salud reproductiva de miles de mujeres y niñas en Gaza”.
En la actualidad, más de 700,000 mujeres y niñas en Gaza deben enfrentar el ciclo menstrual sin tener acceso a instalaciones dignas para cambiar sus pañuelos, usar servicios higiénicos adecuados o recibir atención médica esencial. La falta de suministros de pañuelos y otros productos sanitarios es una realidad cotidiana, lo que hace que las mujeres y niñas palestinas tengan que recurrir a métodos improvisados para gestionar su menstruación.
La situación en Gaza es particularmente crítica debido a la falta de servicios médicos especializados y la escasez de profesionales sanitarios capacitados. “No hay partos normales”, señaló Saberton, al describir la difícil situación en que se encuentran las mujeres embarazadas y los bebés en Gaza. La falta de atención prenatal y obstétrica adecuada aumenta el riesgo de complicaciones durante el parto y puede poner en peligro la vida de las madres y los bebés.
La devastación no solo se limita a la escasez de recursos sanitarios, sino también a la falta de condiciones habituales. Las viviendas en Gaza son frecuentemente afectadas por daños estructurales y carecen de instalaciones básicas como agua corriente y electricidad. Esto hace que las mujeres y niñas palestinas tengan que enfrentar la menstruación sin acceso a servicios básicos, lo que puede llevar a complicaciones sanitarias.
La UNFPA ha trabajado durante años para mejorar la situación en Gaza, pero según Saberton, es necesario un esfuerzo coordinado por parte de todas las partes involucradas para abordar este problema de manera efectiva. “Es hora de reconocer que la salud reproductiva y los derechos humanos de las mujeres y niñas palestinas son fundamentales para el desarrollo sostenible en Gaza”, enfatizó Saberton.
La falta de condiciones sanitarias adecuadas y la escasez de recursos médicos especializados no solo afectan a las mujeres y niñas, sino también a sus hijos e hijas. La educación y el bienestar de los niños palestinos están estrechamente ligados a la salud reproductiva de sus madres y madres. “Si no se abordan estas necesidades básicas, es difícil imaginar un futuro próspero para las futuras generaciones”, advirtió Saberton.
La UNFPA ha comprometido recursos adicionales para apoyar la respuesta humanitaria en Gaza y mejorar la situación de las mujeres y niñas palestinas. Sin embargo, según Saberton, es necesario un esfuerzo coordinado y sostenible para abordar este problema de manera efectiva. “Es hora de reconocer que la salud reproductiva y los derechos humanos de las mujeres y niñas palestinas son fundamentales para el desarrollo sostenible en Gaza”.




















































































































































































































































































































































































































































































