En una emocionante jornada de eliminatorias, la Selección de Panamá derrotó a Guatemala por 3-2 en el estadio Manuel Felipe Carrera, eliminando así a los guatemaltecos de la carrera por la clasificación al Mundial de 2026. El resultado, que sella el destino de ambos equipos, deja a Panamá como líder del Grupo A de la Concacaf con nueve puntos, mientras que Guatemala se queda en cinco y ve sus aspiraciones mundialistas truncadas.
El partido comenzó con un ritmo frenético, donde ambas selecciones mostraron su determinación por obtener el triunfo. Sin embargo, fue Panamá quien logró tomar el control de la primera mitad gracias al doblete del delantero Cecilio Waterman. El jugador panameño anotó en los minutos 30 y 44, respectivamente, y su gol en el segundo tiempo parecía haber sellado el triunfo para los “canaleros”.
A pesar de la inferioridad numérica, Guatemala no se rindió y logró reducir la diferencia con un gol de Oscar Isijure en el minuto 65. Sin embargo, Panamá respondió con un gol de Rolando Blackburn en el minuto 72, que nuevamente dio una ventaja considerable a los panameños.
En el último cuarto de hora del partido, Guatemala intentó hacer una remontada y consiguió anotar otro gol, esta vez mediante un penal convertido por Jhonny León en el minuto 85. Sin embargo, Panamá resistió y logró mantener su ventaja para sellar la victoria.
La eliminación de Guatemala no solo supone un golpe duro para los aficionados locales, sino también una decepción para la selección nacional que había mostrado un gran esfuerzo durante el torneo. Por otro lado, Panamá puede celebrar su victoria y seguir adelante en su objetivo de clasificar al Mundial de 2026.
Es importante destacar que los jugadores panameños dieron lo mejor de sí mismos para obtener la victoria y mantener su liderazgo en el grupo. El doblete de Cecilio Waterman fue clave para el éxito de Panamá, y su desempeño en el partido será recordado por largo tiempo.
En resumen, la victoria de Panamá sobre Guatemala es un golpe duro para los aficionados guatemaltecos, pero al mismo tiempo, es una gran oportunidad para los panameños para seguir adelante en sus aspiraciones mundialistas. El resultado dejará un sabor amargo para Guatemala, que se despidió de las eliminatorias con tristeza y frustración.



































































































































































































































































































































































